Romanos 9
La Elección de Israel
“Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a
las sanas palabras de nuestro Señor
Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido,
nada sabe, y delira acerca de cuestiones y contiendas de palabras, de las
cuales nacen envidias, pleitos, blasfemias, malas sospechas, disputas necias de
hombres corruptos de entendimiento y privados de la verdad……” (1 Timoteo
6:3-5).
Para entender correcta y verdaderamente el tema de la Elección de Dios, basados en el capítulo 9 del libro de Romanos, debemos despojarnos de prejuicios teológicos particulares, que han confundido al Cristianismo con doctrinas erróneas, por maestros conforme a sus razonamientos y no según Cristo, mezclando filosofía humana con la verdad Bíblica. Para llegar a un discernimiento completo, debemos leer el contexto de los Capítulos 9, 10 y 11 del libro a los Romanos como un solo discurso. No se puede tomar textos particulares para crear amalgamas teológicas con doctrinas de error. Aunque ésta es la fórmula de muchas religiones. También debemos comprender que el capítulo 9 en específico no habla Pablo de la Iglesia, sino de Israel.
La explicación la da Pablo en toda la carta a los Romanos, como un resumen detallado del evangelio. Los elegidos para salvación son un pequeño remanente del pueblo de Israel y los Gentiles, QUIENES EJERCEN FE EN JESÚS como el Mesías prometido. Este es un aspecto vital y el más importante.
Para entender correcta y verdaderamente el tema de la Elección de Dios, basados en el capítulo 9 del libro de Romanos, debemos despojarnos de prejuicios teológicos particulares, que han confundido al Cristianismo con doctrinas erróneas, por maestros conforme a sus razonamientos y no según Cristo, mezclando filosofía humana con la verdad Bíblica. Para llegar a un discernimiento completo, debemos leer el contexto de los Capítulos 9, 10 y 11 del libro a los Romanos como un solo discurso. No se puede tomar textos particulares para crear amalgamas teológicas con doctrinas de error. Aunque ésta es la fórmula de muchas religiones. También debemos comprender que el capítulo 9 en específico no habla Pablo de la Iglesia, sino de Israel.
La explicación la da Pablo en toda la carta a los Romanos, como un resumen detallado del evangelio. Los elegidos para salvación son un pequeño remanente del pueblo de Israel y los Gentiles, QUIENES EJERCEN FE EN JESÚS como el Mesías prometido. Este es un aspecto vital y el más importante.
Pablo inicia
Romanos 9 compartiendo su profunda tristeza y continuo dolor que tiene por sus
hermanos en la carne, el mismo sentir de dolor que Dios tiene por el pecador en
general u hombre en su totalidad.
“Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia
me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza
y continuo dolor en mi corazón. Porque
deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos,
los que son mis parientes según la carne;” (Romanos 9:1-3).
Pablo
sabe que esto es imposible, su honestidad está respaldada por su vida en Cristo
y su conciencia guiada por el Espíritu Santo, conoce y tiene plena convicción
de lo que dice, además expresa: “separado
de cristo”, recordándonos que sin
Cristo no hay vida y salvación. Cristo fue quien padeció el ser anatema separado
de Dios, por causa de nosotros.
“Cristo nos redimió
de la maldición de la ley, hecho por nosotros maldición (porque está escrito:
Maldito todo el que es colgado en un madero),
para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los
gentiles, a fin de que por la fe recibiésemos la promesa del
Espíritu.” (Gálatas 3:13-14). Nota: El Espíritu Santo no se recibe antes de ejercer Fe. {“¡Oh gálatas
insensatos! ¿Quién os fascinó para no obedecer a la verdad, a vosotros ante
cuyos ojos Jesucristo fue ya presentado claramente entre vosotros como
crucificado? Esto solo quiero saber de vosotros: ¿Recibisteis el Espíritu por las obras de la ley,
o por el oír con fe? ¿Tan necios sois? ¿Habiendo comenzado por el
Espíritu, ahora vais a acabar por la carne? ¿Tantas
cosas habéis padecido en vano? si es que realmente fue en vano. Aquel, pues,
que os suministra el Espíritu, y hace maravillas entre vosotros, ¿lo hace por
las obras de la ley, o por el oír con fe?” (Gálatas 3:1-5)}.
“Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo,
por amor a mis hermanos”. Si hubiese una elección incondicional para salvación, como se
afirma y se cree de manera religiosa, de este capítulo en particular, esta
declaración de Pablo sería una franca rebeldía. ¿Por qué Pablo se expresó así?,
si dios decidió elegir a un gran número de personas para la perdición, incluidos
sus hermanos en la carne, Pablo entonces debió ser sumiso y acatar el supuesto
“decreto”. "Más antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que
alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has
hecho así?.....”(Romanos 9:20). Observemos que él mismo se
estaría contradiciendo con este pasaje del verso 20, que posteriormente
escribiría, estaría deseando cambiar un mandato de dios, si le fuera posible,
¿el contexto de Romanos 9:20, tiene otro sentido?
¡¡Seguramente, sí!! El punto aquí es el carácter soberano de Dios y el hombre
no debería criticarlo ni dudarlo. Únicamente eso, sin doble discurso. En
cambio, retomando la angustia de Pablo, entiende que su dolor esta, en no poder
salvar a quien no quiere ser salvado, por incredulidad y desobediencia, y no porque
Dios haya decidido en su “soberanía” reprobarlos. ¿Pablo lamenta, que dios
decidió enviarlos al infierno, o que ellos son incrédulos?
Si Pablo no quería
que ni un solo judío fuera al infierno y estaba en agonía constante del alma
por su salvación, dispuesto incluso a ser maldecido por Dios si eso podría
salvar a sus “parientes según la carne”, ¿No sería Dios, quien verdaderamente
puso este amor desinteresado en el corazón de Pablo? ¡Ciertamente el Dios de la
Biblia!, ¿Pudo haber estado equivocado Pablo en su continua agonía por las
ovejas perdidas de la casa de Israel (y de hecho todos los hombres) y algunos
cristianos elegidos en lo correcto en su falta de preocupación por los perdidos?” (Dave Hunt).
¡Ahora bien! la elección en general, es una manifestación de
la Soberanía de Dios, dentro de sus leyes y principios, con un propósito eterno
y una voluntad buena, agradable y PERFECTA (Romanos 12:2), como base en su
Persona, esto es; Justicia, Santidad, Misericordia, Gracia y Amor. Si su
Soberanía no toma en cuenta estos grandes atributos, como lo hace realmente,
¿Qué tipo de Soberanía sería? Y no es también de ninguna manera que su voluntad
se manifiesta en dos formas contrarias, Como hay quienes creen esto, que Dios
desea una cosa y decreta otra distinta, ni tampoco hace las cosas “Porque si”. En su Soberanía, Dios prometió a Abraham bendecir a su
descendencia y eligió, por ello, al pueblo de Israel como su posesión especial.
Israel podría sentirse merecedor de todos los derechos de la salvación divina.
Pablo escribe: “Que son
israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación
de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los
cuales, según la carne, vino Cristo, el
cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén” (Romanos
9:4-5).
No obstante, los judíos, —a excepción de un pequeño grupo o remanente—, rechazaron a Jesús como el Mesías; Pablo, ahora explica: “No que la palabra de Dios haya fallado; porque no todos los que descienden de Israel son israelitas, ni por ser descendientes de Abraham, son todos hijos; sino: En Isaac te será llamada descendencia. Esto es: No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios, sino que los que son hijos según la promesa son contados como descendientes”, (Romanos 9:6-8).
No todos los hijos de Abraham según la carne son hijos de Dios, como el caso de los Ismaelitas, madianitas, edomitas y especialmente los mismos Israelitas que negaron a Cristo como el Mesías prometido. Los fariseos, líderes religiosos y orgullosos de su elección, predestinados para reinar como hijos de Abraham, tuvieron conflicto con Jesús, dando ejemplo de esto.
Si hay algún parecido con la reforma es mera coincidencia. “Sé que sois descendientes
de Abraham; pero procuráis matarme, porque mi palabra no halla cabida en
vosotros. Yo hablo lo que he visto cerca del Padre; y vosotros hacéis lo que
habéis oído cerca de vuestro padre. Respondieron y le dijeron: Nuestro padre es
Abraham. Jesús les dijo: Si fueseis
hijos de Abraham, las obras de Abraham haríais. Pero ahora procuráis
matarme a mí, hombre que os he hablado la VERDAD, la cual he oído de Dios; no
hizo esto Abraham” (Juan 8:37-40). Los
fariseos Israelitas rechazaron la palabra de verdad, que viene de Dios, no fue
Jesús quien los rechazo, por un decreto divino.
¡Entonces!, los hijos de la promesa en Isaac,
¿Quiénes son?, ¿Los elegidos incondicionalmente? ¡¡No!! Para dar una mejor comprensión
de estas palabras, Pablo lo explica con muchísima claridad, cuál es el propósito real de la elección en Isaac
y como se había realizado, al separar claramente las obras de la ley contra la
promesa realizada mediante la Fe, tomando el ejemplo de Abraham.
El ejemplo de Abraham
¿Qué, pues, diremos que halló Abraham,
nuestro padre según la carne? Porque si Abraham fue
justificado por las obras, tiene de qué gloriarse, pero no para con Dios. Porque ¿qué dice la Escritura? Creyó Abraham a Dios, y le fue
contado por justicia. Pero al que obra, no se le cuenta
el salario com o gracia, sino como deuda; mas al que no
obra, sino cree en aquel que justifica
al impío, su fe le es contada por justicia. (Romanos 4:1-5).
“Porque no por la ley fue dada a Abraham o a su descendencia la promesa de que
sería heredero del mundo, sino por la justicia de la fe. Porque si los que son
de la ley son los herederos, vana resulta la fe, y anulada la
promesa. Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay
transgresión. Por tanto, es por fe,
para que sea por gracia, a fin de que la promesa sea firme para toda su
descendencia; no solamente para la que es de la ley, sino también para la que
es de la fe de Abraham, El cual es padre de todos nosotros (como está
escrito: Te he puesto por padre de muchas gentes).
Delante de Dios, a quien creyó, el cual
da vida a los muertos, y llama las cosas que no son, como si fuesen. El creyó
en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas gentes, Conforme
a lo que se le había dicho: Así será tu descendencia. Y no se debilitó en la fe
al considerar su cuerpo, que estaba ya como muerto (siendo de casi cien años),
o la esterilidad de la matriz de Sara. Tampoco dudó, por incredulidad, de la
promesa de Dios, sino que se fortaleció en fe, dando gloria a
Dios, plenamente convencido de que era también poderoso para hacer todo lo
que había prometido; por lo cual también su fe le fue contada por justicia. Y
no solamente con respecto a él se escribió que le fue contada, sino
también con respecto a nosotros a quienes ha de ser contada, esto es, a los que
creemos en el que levantó de los muertos a Jesús, Señor nuestro, el cual fue
entregado por nuestras transgresiones, y resucitado para nuestra justificación”(Romanos 4:13-25).
“Justificados, pues, por la fe,
tenemos paz para con Dios por medio de
nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos
firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1-2).
La Gracia de Dios, siempre se ha manifestado de la misma forma, esto es por FE, la justicia de Abraham no se encuentra en la elección de Isaac tácitamente, o únicamente, sino en su Fe Principalmente, perfeccionándose también en las obras de obediencia. "¿No fue justificado por las obras Abraham nuestro padre, cuando ofreció a su hijo Isaac sobre el altar? ¿No ves que la fe actuó juntamente con sus obras, y que la fe se perfeccionó por las obras? (Santiago 2:21-22).
El pacto de Dios con Abraham:
“Así Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia. Sabed, por tanto, que los que son de fe, éstos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios había de justificar por la fe a los gentiles, dio de antemano la buena nueva a Abraham, diciendo: En ti serán benditas todas las naciones. De modo que los de la fe son bendecidos con el creyente Abeaham.
Porque todos los que dependen de las obras de la ley están
bajo maldición, pues escrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en
todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas. Y que por la ley
ninguno se justifica para con Dios, es evidente, porque: El justo por la fe vivirá”
(Gálatas 3:6-11).
“Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. (Santiago 2:23).
“Y se cumplió la Escritura que dice: Abraham creyó a Dios, y le fue contado por justicia, y fue llamado amigo de Dios”. (Santiago 2:23).
EL PROPÓSITO DE LA LEY.
"Entonces, ¿para qué sirve la ley? Fue añadida a causa de las transgresiones, hasta que viniese la simiente a quien fue hecha la promesa; y fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador. Y el mediador no lo es de uno solo; pero Dios es uno. ¿Luego la ley es contraria a las promesas de Dios? En ninguna manera; porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley. Más la Escritura lo encerró todo bajo pecado, para que la promesa que es por la fe en Jesucristo fuese dada a los creyentes. Pero antes que viniese la fe, estábamos confinados bajo la ley, encerrados para aquella fe que iba a ser revelada. De manera que la ley ha sido nuestro ayo, para llevarnos a Cristo, a fin de que fuésemos justificados por la fe. Pero venida la fe, ya no estamos bajo ayo, pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús. Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa" (Gálatas 3:19-29).
Dios había dado de ante mano las buenas nuevas a Abraham, el evangelio, los gentiles sin ley, sólo tenían que creer y así fueron benditas TODAS las naciones por la Fe de Abraham, previendo Dios en la persona del salvador del mundo, Cristo.
Por lo tanto los
hijos de la promesa son todos aquellos que creen, por medio de la Fe en Cristo
Jesús y así se constituyen del linaje de Abraham. Aquí es donde Pablo, también se
ve con la necesidad de dar una explicación y para ello habla del asunto de la
elección; más específicamente de la elección de los gentiles con ejemplos de la
misma historia de la Nación de Israel.
“Porque la palabra de la promesa es esta: Por este tiempo vendré, y Sara tendrá un hijo. Y no sólo esto, sino también cuando Rebeca concibió de uno, de Isaac nuestro padre (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé, más a Esaú aborrecí. ¿Qué, pues, diremos? ¿Qué hay injusticia en Dios? En ninguna manera. Pues a Moisés dice: Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compadezca. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia” (Romanos 9:9-16).
Algo que no debemos dejar de lado es; En este caso especial, Pablo habla de la elección de Jacob por encima de Esaú, citando la palabra, en una elección para servidumbre o servicio. Es una elección de dos Naciones y no de dos individuos para salvación del alma. Es la elección de Isaac y Jacob como padres de la nación de Israel, es la elección en específico de Jacob, como líder del pueblo de Israel, del linaje de Jesucristo. Tanto es así, que la elección de Dios en aborrecer (no elegir) a Esaú, el tiempo le dio la razón, ya que Esaú vendió su primogenitura y rechazó el liderazgo, el destino y privilegio del primogénito (Lucas 2:23, Éxodo 13:2). “y le respondió Jehová: Dos naciones hay en tu seno, Y dos pueblos serán divididos desde tus entrañas; El un pueblo será más fuerte que el otro pueblo, Y el mayor servirá al menor” (Génesis 25:23).
Pablo explica, cual es la palabra de promesa, no realizada por méritos propios de Israel, sino por voluntad de Dios en el que llama, el propósito de Dios conforme a la Elección. Lo que para el hombre es imposible de alcanzar en sí mismo (el que corre y el que quiere), lo alcanza en Dios, Quien tiene misericordia y compasión.
La misericordia
de Dios no se extiende como un reconocimiento de la voluntad humana, ni la recompensa
de las obras humanas, esto no niega la responsabilidad humana de ninguna forma,
al mismo tiempo que no hay injusticia en Dios. Un punto importante que se ha
mal interpretado a lo largo de la historia de la Iglesia, por algunos grupos
religiosos, es concederle a Dios hechos que habría pre-ordenado; como declarar
que Dios tiene misericordia limitada sólo al que elige, esto es, a “unos
cuantos”, ignorando la grandeza de su amor, el propósito eterno de su plan de
redención Mundial y su Gracia por la FE en Cristo, este es un error ¡¡Terrible!!
“Así que en cuanto al evangelio, son enemigos por causa de vosotros; pero en cuanto a la elección, son amados por causa de los padres. Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios. Pues como vosotros también en otro tiempo eráis desobedientes a Dios, Pero ahora habéis alcanzado MISERICORDIA por la desobediencia de ellos, así también estos ahora han sido desobedientes, para que por la misericordia concedida a vosotros, ellos también alcancen misericordia. PORQUE DIOS SUJETÓ A TODOS EN DESOBEDIENCIA, PARA TENER MISERICORDIA DE TODOS” (Romanos 11:28-36).
“nos salvó, no por
obras de justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la
regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó en
nosotros abundantemente por Jesucristo
nuestro Salvador” (Tito 3:5-6).
“Pero Dios, que es rico en misericordia, por su
gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en
pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y
juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares
celestiales con Cristo Jesús”(Efesios
2:4-6).
“Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la
gracia, para alcanzar misericordia
y hallar gracia para el oportuno socorro.” (Hebreos 4:16).
FARAÓN
“Porque la Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra. De manera que de quien quiere, tiene misericordia, y al que quiere endurecer, endurece. Pero me dirás: ¿Por qué, pues, inculpa? porque ¿quién ha resistido a su voluntad?” (Romanos 9:17-19).
¿Dios impone su
voluntad, porque si?, ¿Dios inculpa, porque si? Hay quienes dicen, Dios desea y
manda en voz de Moisés a Faraón que deje salir a su pueblo de Egipto, pero Dios
mismo endurece el corazón de Faraón para que haga lo contrario, dando entender
por cristianos reformados que Dios tiene dos voluntades; la que desea y la que
decreta. Mismo caso es el de la salvación; Dios desea que todos los hombres se arrepientan y vallan
al conocimiento de la verdad (1 Timoteo 2:4-6), pero él “decreta” que sólo algunos sean salvos.
“El Señor no retarda su promesa,
según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros,
no queriendo que NINGUNO perezca, sino que TODOS procedan al arrepentimiento”
(2 Pedro 3:9).
“Se
mostrará piedad al malvado, y no aprenderá justicia; en tierra de
rectitud hará iniquidad, y no mirará a la majestad de Jehová”(Isaías 26:10).
“Más el impío, si se apartare de
todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el
derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá. Todas las transgresiones
que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá. ¿Quiero yo la muerte del impío? dice Jehová el
Señor. ¿No vivirá, si se apartare de sus caminos?”(Ezequiel 18:21-23).
"Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado". (Daniel 9:8-9).
¿Dios tiene
Misericordia de unos cuantos elegidos impositivamente, no tendrá misericordia
del que se arrepiente?
Dios tiene el derecho de ejercer misericordia de quien quiere y también
tiene el derecho de endurecer al que quiere. ¡SI!, pero siempre con una voluntad
agradable y perfecta no arbitraria ni caprichosa. Dios al mandar a Cristo para perdón
de los pecados de la raza humana, demuestra su Gran Misericordia.
¿Qué dice la Biblia realmente del que no escucha y endurece su propio corazón para desobedecer?:
¿Qué dice la Biblia realmente del que no escucha y endurece su propio corazón para desobedecer?:
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad,
paciencia y longanimidad, ignorando que
su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu
corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de
la revelación del justo juicio de Dios”
(Romanos 2:4-5).
“El que me rechaza, y no
recibe mis palabras, tiene quien le juzgue; la palabra que he hablado, ella le
juzgará en el día postrero” (Juan 12:48).
Faraón, por ejemplo, endureció su corazón muchas veces antes de que Dios, lo endureciera (Éxodo. 9:12). En total su corazón fue endurecido doce veces (Éxodo. 7:13, 22; 8:15, 19, 32; 9:7, 12, 34,35; 10:1,20, 27; 11:10; 14:4). También el corazón de sus funcionarios fue endurecido (Éxodo. 9:34; 10:1).
La dualidad
estaba en el corazón de Faraón, no en la voluntad de Dios, Faraón decía una
cosa y hacia otra, pidió que se detuvieran las plagas, Prometiendo dejar salir
al pueblo (Éxodo 8:8,28; Éxodo; 9:27-28; Éxodo 10:16-17) y posteriormente
endureció su corazón. Faraón estuvo de acuerdo con dejar que los israelitas
fueran a adorar a Dios (Éxodo 8:25-29; Éxodo 10:8-10,24) y nuevamente endureció
su corazón. Dios sabía de antemano que el faraón se endurecería (Éxodo.
3:19-20; 9:16-17; Ro. 9:17), aun así le dio la oportunidad de cambiar. La
omnisciencia y presciencia de Dios tan rechazada por estos grupos “cristianos”.
“Pablo explica como Moisés fue dado como ejemplo para mostrar la elección de Dios en Jacob y Faraón se da como ejemplo para demostrar el rechazo de Dios por Esaú, estos dos hombres revelan la acción soberana de Dios, Dios no obligo a Faraón a hacer cosa alguna contraria a su voluntad o deseo, Faraón era un pecador orgulloso, egoísta, brutal y malicioso.
Dios no
creó a Faraón de esa manera, pero Dios lo levanto para revelar lo que estaba en
su corazón, hizo esto para mostrar su propia gloria y le informo a Faraón de
eso” (Dr. J. Vernon McGee).
“Y a la verdad yo te he puesto para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado en toda la tierra” (Éxodo 9:16).
Dios no cambio el corazón de Faraón, lo dejo con su propio peso de iniquidad, Faraón rechazó la salvación de Dios, de ese modo Dios rechazó a Faraón, como rechazó a Israel por su dureza e incredulidad.
La salvación fue realizada en el Cordero de Dios, para expiación de los pecados del mundo. El propósito de la elección de Jacob entonces, es darle una nación al mesías y ungido (elegido), prometido por Dios, ¡Cristo!
Dentro de esta elección Pablo incluye a un remanente, un pequeño grupo de judíos que ejerció fe en Jesús como el Mesías. Pablo además explica la razón de la elección. Como también tenía contemplado al Gentil.
"Más antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria, a los cuales también ha llamado, esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?” (Romanos 9: 20-24).
Este pasaje es uno de los más sacados de contexto, que en la historia ha sufrido, queriendo acomodar la lógica religiosa, forzando así la palabra de Dios a que diga lo contrario a la verdad. En otras palabras, la palabra de Dios es torcida para que la lógica religiosa se imponga. Estas palabras de Pablo terriblemente mal interpretadas por Calvinistas y Reformados, nos Explica del orgullo tan grande que había entre Israelitas, como nación elegida, Precisamente ese es el contexto que seguimos estudiando.
De la forma que
Dios eligió a Israel, ahora de manera enfática y absoluta, Pablo informa la
elección que Dios hace de los Gentiles, cosa que los judíos, no entendían ni
aceptaban. Nos muestra Pablo también el poder de Dios en su voluntad. Él hace
las cosas con un propósito eterno, teniendo los elementos de su elección en su
debido lugar. Las palabras "Hacer" y "Formo" no significan
"Crear", sino darle un orden, un fin, un propósito y un lugar de
utilidad. Los vasos que SOPORTÓ, no
que “predestinÓ” para ira, seria
en comentarios de muchos teólogos, los judíos que no creyeron en Cristo, y que
posteriormente en la invasión Romana fueron destruidos con el templo en
Jerusalén, el año 70 DC. En este sentido,
Pablo explica que también los vasos de misericordia preparados de antemano, son
los creyentes Gentiles, en conjunto con los creyentes Judíos. Y todo esto para
hacer notorias las riquezas de su Gloria, muy a pesar de Israel.
Los vasos de
ira son los Incrédulos y desobedientes.
“Por esto Dios les
envía un poder engañoso, para que crean la mentira, a
fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se
complacieron en la injusticia.” (2 Tesalonicenses 2:11-12).
"Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas." (Colosenses 3:5-7).
"Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas." (Colosenses 3:5-7).
Sin embargo, los vasos de Misericordia son los Creyentes Judíos y Gentiles Escogidos para salvación “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto a vosotros, hermanos amados por el Señor, de que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio, para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido, sea por palabra, o por carta nuestra. Y el mismo Jesucristo Señor nuestro, y Dios nuestro Padre, el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia, conforte vuestros corazones, y os confirme en toda buena palabra y obra.” (2 Tesalonicenses 2:13-179).
¡Una vez más! Refutando la mala
levadura. Dice la palabra de Dios, “retened la Doctrina que habéis aprendido”,
la teoría calvinista de la predestinación, no es una doctrina Cristiana, la
predestinación Cristiana es una acción preconcebida de Dios en su hijo
Jesucristo para salvación de los Creyentes. La elección de Dios está en quien
cree, Dios elige al Creyente, en su plan predeterminado por medio de la persona
de Cristo, Nos ha elegido y somos santificados en el espíritu al tener Fe a la
verdad, siendo llamados o atraídos por medio del evangelio, para que al final o
principio de nuestro destino con Dios alcancemos la Gloria de Cristo Jesús.
"Como también en Oseas dice:
Llamaré pueblo mío al
que no era mi pueblo,
Y a la no amada,
amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, Allí
serán llamados hijos del Dios viviente. También Isaías clama tocante a
Israel: Si fuere el número de los hijos de Israel como la arena del mar, tan
sólo el remanente será salvo; porque el Señor ejecutará su sentencia sobre la
tierra en justicia y con prontitud. Y como antes dijo Isaías: Si el Señor
de los ejércitos no nos hubiera dejado descendencia, Como Sodoma habríamos
venido a ser, y a Gomorra seríamos semejantes” (Romanos 9:25-29).
Dios en algunos casos a
destruido a pueblos en su totalidad, Sodoma y Gomorra, pero con Israel a pesar
de su desobediencia, Dios siempre ha dejado un remanente que Cree, ha dejado
descendencia, de esta forma Pablo nos habla de las profecías de Oseas e Isaías
como confirmación de la enseñanza en su misericordia que Dios ha mostrado a
judíos y Gentiles.
Sabiendo
entonces como es el llamado. De este modo y en resumen, Pablo concluye el
capítulo, con el razonamiento más preciso de la elección de Dios, La forma en
como el hombre realmente es salvo y en concordancia con el capítulo 4, antes
mencionado:
LA JUSTICIA ES POR FE: ¿Qué, pues, diremos? Que los gentiles, que no iban tras la justicia, han alcanzado la justicia, es decir, la justicia que es por fe; mas Israel, que iba tras una ley de justicia, no la alcanzó. ¿Por qué? Porque iban tras ella no por fe, sino como por obras de la ley, pues tropezaron en la piedra de tropiezo, como está escrito: He aquí pongo en Sion piedra de tropiezo y roca de caída;
Y el que creyere en él, no será avergonzado”. (Romanos 9:30-33).
Esta última
idea la repite en el capítulo 11:
“¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución; Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre” (Romanos 11:7-10).
LA SALVACIÓN DE LOS GENTILES: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?” (Romanos 11:11-12).
“¿Qué pues? Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado; pero los escogidos sí lo han alcanzado, y los demás fueron endurecidos; como está escrito: Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy. Y David dice: Sea vuelto su convite en trampa y en red, En tropezadero y en retribución; Sean oscurecidos sus ojos para que no vean, y agóbiales la espalda para siempre” (Romanos 11:7-10).
LA SALVACIÓN DE LOS GENTILES: “Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración?” (Romanos 11:11-12).
¿La voluntad de Dios fue crear a un Israel corrupto para que cayese? ¡No!, pero Dios utilizó la transgresión en la desobediencia e incredulidad de Israel, para convertirse en la riqueza del mundo, nos recuerda también que Dios no sólo es Dios de los Judíos, sino también es Dios de los Gentiles, la elección se hace en base al que cree y los que Fueron endurecidos, fue porque ellos endurecieron su corazón, Fueron cegados y ensordecidos porque ellos no quisieron creer, su incredulidad fue tan grande que los dejó inmóviles para responder. Caso similar al de Faraón.
“Entonces Pablo y Bernabé, hablando con denuedo,
dijeron: A vosotros a la verdad era necesario que se os hablase primero la
palabra de Dios; mas puesto que la
desecháis, y no os juzgáis dignos de la vida eterna, he aquí, nos
volvemos a los gentiles” (Hechos 13:46).
“¡¡Duros de cerviz, e incircuncisos de corazón y de oídos!! Vosotros
resistís siempre al Espíritu Santo; como vuestros padres, así también vosotros”
(Hechos 7:51).
“Más los fariseos y los intérpretes de la ley
desecharon los designios de Dios respecto de sí mismos, no siendo bautizados
por Juan”. (Lucas 7:30).
“¡¡Jerusalén, Jerusalén, que matas a los profetas, y apedreas a los que te son enviados!! ¡¡Cuántas veces quise juntar a tus hijos, como la gallina junta sus polluelos debajo de las alas, y no quisiste!! (Mateo 22:37).
“Y vemos que no pudieron entrar a
causa de incredulidad” (Hebreos 3:19).
“Porque también a
nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó
el oír la palabra, por no ir acompañada
de fe en los que la oyeron” (Hebreos 4:2).
“Por cuanto llamé, y no quisisteis
oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,” (Proverbios 1:24).
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,” (Proverbios 1:24).
De esta manera
Pablo identifica a los Gentiles con los escogidos en contraposición con los
judíos como pueblo escogido de acuerdo al pacto Abrahamico. ¿Por qué tropezaron
los judíos? Pablo de nuevo explica en el capítulo 10:
"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”. (Romanos 10:1-4).
"Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación. Porque yo les doy testimonio de que tienen celo de Dios, pero no conforme a ciencia. Porque ignorando la justicia de Dios, y procurando establecer la suya propia, no se han sujetado a la justicia de Dios; porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”. (Romanos 10:1-4).
De este modo, la salvación no es para unos cuantos (No existe elección Incondicional para salvación). Subrayo lo que ya dijo Pablo en Romanos 10:4
"Porque
Cristo es el fin de la ley para justicia a todo aquél que cree." ¡¡¡¡Para
todo aquel que cree!!!! Y no para unos cuantos que han interpretado mal el tema
de la elección y de ese modo se sienten especialmente elegidos.
Pablo reitera:
"Mas ¿qué dice? Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón. Esta es la palabra de fe que predicamos: que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. Pues la Escritura dice: “Todo aquel que en él creyere, no será avergonzado. Porque no hay diferencia entre judío y griego, pues el mismo que es Señor de todos, es rico para con todos los que le invocan; porque TODO aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. (Romanos 10: 8-13).
¿Realmente
el evangelio, es predicar elección incondicional, predestinación? Para Dios,
entonces, mandaba que los judíos confesaran lo que ya conocían por medio de la
ley y los profetas, a Jesús como Mesías e Hijo de Dios, y al Gentil sólo se le
requería FE. “Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. ¿Cómo,
pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán
sin haber quien les predique? ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados? Como
está escrito: ¡¡Cuán hermosos son los pies de los que anuncian la paz, de los
que anuncian buenas nuevas!! Más no
todos obedecieron al evangelio; pues Isaías dice: Señor, ¿quién ha creído a
nuestro anuncio? Así que la fe es por el oír, y el oír,
por la palabra de Dios”
(Romanos 10:13-17).
Es clara la indicación de Pablo en su
referencia a la Iglesia, al decirles a los judíos como pueden ser salvos. La
salvación no es un acto mágico espontaneo, que sucedió en algún momento en la
vida del elegido, no es el regalo de la Fe, para que crean “sólo algunos”,
cuando Pablo cuestiona ¿como creeremos,
si no hemos OÍDO?. Es precisamente Dios quien llama al pecador, para
escuchar el evangelio, el que prepara al pecador de antemano para que así sea,
esto produce Fe, y la guía para arrepentirse. La tristeza de Isaías y la de
Pablo se hacen una, al lamentar que no todos creen al evangelio. https://www.youtube.com/watch?v=jvPVOK6jxIU.
De
Israel y los gentiles Dios formó un solo pueblo que ahora es la Iglesia, sin
dejar de lado al Israel Étnico que pronto Dios restaurará y en el milenio
cumplirá sus promesas en toda la Tierra.
La restauración de Israel
“Porque
no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes
en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en
parte, hasta que haya entrado la
plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo, como está
escrito:
Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad” (Romanos 11:25-26).
Vendrá de Sion el Libertador, Que apartará de Jacob la impiedad” (Romanos 11:25-26).
Comentarios
Publicar un comentario